Profesías Hopi

Los indios Hopis o Mokis son un pueblo amerindio que se hace llamar el pueblo de la paz. Actualmente habitan en una inmensa zona que ocupa parcialmente los estados de Arizona, Nuevo México, Colorado y Utah. Culturalmente los hopi pertenecen al grupo de los indios “pueblos”. Viven en poblados formados por elevadas casas hechas con adobes, cultivan el maíz, calabazas y frijoles. Son expertos tejedores y excelentes alfareros y en sus productos artesanos ponen de manifiesto su habilidad decorativa.

Pero estas maravillas materiales se unen a una rica religión con una compleja mitología, plagada de ritos con danzas, cantos y pantomimas de carácter sagrado para propiciar a sus dioses. Los hopi tienen en su poder unas lápidas de piedra denominadas “Tabla Sagrada” que va pasando entre las manos de los diversos jefes desde sus orígenes más remotos. En ellas aparecen numerosas profecías, así como la historia del origen de la vida en este planeta, y su evolución tecnológica y espiritual. Corroborada por la ciencia si sabemos entender su subjetividad. En concreto hablan de diversas fases por las que el ser humano ha pasado para ir evolucionando y purificando su espíritu.

PRIMER MUNDO

… El primero era el mundo en que el Creador situó a los seres humanos. Mientras éstos vivieron en equilibrio y armonía, se les permitió residir allí. Cuando rompieron la armonía con el Espíritu, éste decidió efectuar una depuración. Las personas que estaban dispuestas a seguir el camino sagrado fueron enviadas a la Tierra donde estarían protegidas … 

SEGUNDO MUNDO

… Una vez terminada la depuración salieron de nuevo y repoblaron la Tierra. Era el segundo mundo. Sus habitantes vivieron en él durante más tiempo que el primero. Pero volvieron a perder su equilibrio. Creyeron que ya conocían todas las respuestas, y dejaron de escuchar al Espíritu. El Creador consideró que había llegado el momento de una nueva purificación. Esta vez se pidió a los guardias espirituales que protegían a los Polos Norte y Sur que abandonaran sus puestos y dejasen que la Tierra girara libremente. Y la Tierra giró libremente…“.

TERCER MUNDO

… En el tercer mundo, los seres humanos poblaron la tierra con mucha mayor extensión a como lo habían hecho antes. Para entonces habían conquistado un conocimiento y unas aptitudes muy superiores. Construyeron grandes ciudades y máquinas capaces de hacer cosas muy diversas, incluso máquinas que podían volar. Emprendieron guerras entre ciudades, y establecieron límites en la tierra y declararon la pertenencia de determinadas parcelas a una persona o tribu. Inventaron el cristal y lo utilizaron con objetos destructivos. Descubrieron tipos de rayos que eran también capaces de destruir. El Espíritu presenciaba todo esto con pesar. Una vez más el creador vio llegada la hora de una depuración. En esta ocasión hizo que las aguas de los océanos se desbordasen y cayeran grandes diluvios. Esta depuración adoptó la forma de una gigantesca inundación… “.

CUARTO MUNDO

El cuarto mundo es el que nos correspondería a nosotros. Aquí la “Tabla Sagrada” explica la existencia de los teléfonos (verían telas de araña en el cielo a través de los cuales la gente podría hablar), los trenes, las carreteras, la bomba atómica, Naciones Unidas (se dijo al pueblo hopi que viajarían a un lugar donde se reunirían todas las naciones del mundo y trataría de hablarles para convencerlas de que volvieran a las costumbres sagradas), … Y por supuesto según la piedra también este mundo habrá de pasar por una purificación. La cuarta depuración se produciría de dos maneras. Una forma supondría la acción de los cuatro elementos. Esto implica que asistiríamos a grandes inundaciones en muchos lugares, los vientos más intensos que hubiésemos visto jamás, temblores de tierra y erupciones volcánicas. Veríamos como la tierra, el agua, el fuego y el aire participan en el proceso de depuración… La otra forma en que se llevaría a cabo la depuración tendría como protagonista a un pueblo de piel rojiza. Un día llegaría a la tierra de los hopis y la conquistarían. Se advirtió a los Hopi que, si esto sucedía, no debían salir de sus casas porque habría una sustancia en el aire que los mataría.

Pero una vez más de este viejo mundo surgiría otro nuevo cargado de esperanzas recogido en el “mensaje inmaterial” de este enigmático pueblo.

Crecerá un nuevo árbol, aún más glorioso que el que hoy dejo entre vosotros. Con ese nuevo amanecer, yo regresaré y bajo la sombra del nuevo árbol, viviré con vosotros. Y se nos unirán no sólo las tribus rojas sino también las blancas del Norte, las negras del Sur y las amarillas del Este. Las cuatro razas vivirán en armonía bajo las ramas del nuevo árbol“.