Los beneficios de las aguas termales

Son conocidas en todo el mundo por sus propiedades sanadoras para variadas enfermedades y dolencias. Se trata de las aguas minerales que brotan del suelo con unos 5°C más de temperatura que en la superficie, en la mayoría de los casos. Conoce más sobre las aguas termales y sus ventajas en el siguiente artículo, descubre por qué nuestro III encuentro MaikU·Mujeres de Rubí tendrá lugar en un balneario termal en Boyacá, Colombia.

El agua termal proviene del interior de la tierra, lo que le aporta un alto contenido mineral y un incremento de la temperatura. Es por ello que, esta agua tiene unas características tan especiales.

Pero, ¿cómo se crean estas aguas? La lluvia penetra en la tierra en grietas y fallas que, al entrar en la profundidad se calienta naturalmente gracias al espacio magmático. Es como si se tratara de una verdadera infusión de los elementos que va a contener esa tierra. Dependiendo de la tierra de donde salga va ha contener unos u otros minerales, además de CO2, y estos van a ser los que aporten los beneficios de las aguas termales para la salud y los diferentes usos terapéuticos.

Al ser una agua profunda igualmente se ha filtrado y la hace extremadamente pura de bacterias y otros contaminantes. De hecho, la Organización Mundial de la Salud reconoce desde 1986 como terapias médicas el uso de aguas termales .

Efectos de las aguas termales en el cuerpo humano

El agua mineraliza y caliente de las “termas” tiene diferentes efectos en el cuerpo humano. Algunos autores las dividen en tres, biológica, física y química, aunque en realidad todas actúan al mismo tiempo.
El baño en aguas termales aumenta la temperatura del cuerpo, matando gérmenes, entre ellos virus, además aumenta la presión hidrostática del cuerpo, por lo que aumenta la circulación sanguínea y la oxigenación.

Este aumento en la temperatura ayuda a disolver y eliminar las toxinas del cuerpo.

Al aumentar la oxigenación, el baño en aguas termales hace que mejore la alimentación de los tejidos del cuerpo en general, motivo por el cual aumenta el metabolismo, estimulando al mismo tiempo las secreciones del tracto digestivo y del hígado, ayudando así a la digestión.

El baño repetido (especialmente en periodos de 3 a 4 semanas) puede ayudar a normalizar las funciones de las glándulas endocrinas, así como el funcionamiento en general del sistema nervioso autonómico del cuerpo.

También existe un mejoramiento y estímulo del sistema inmune, relajación mental, producción de endorfinas y regulación de las funciones glandulares.

Muchos de estos efectos se deben al consumo del cuerpo de minerales como dioxido de carbono, azufre, calcio y magnesio.

Hay enfermedades de la piel que pueden tener una marcada mejoría por baños en aguas termales (en especial si estas contienen azufre). Las enfermedades que más se benefician son la psoriasis, la dermatitis y las enfermedades por hongos.

En algunas ocasiones también ayudan en la cura de heridas y de otras lesiones de la piel.

En ocasiones esta acción se le atribuye a las “sulfobacterias” (organismo aislado por la “Sociedad Internacional de Medicina Hidrológica”, para explicar los efectos de los “elementos intangibles” de las aguas termales.

No hace demasiados años, se aisló un microorganismo – en la “Sociedad Internacional de Medicina Hidrológica” – estudiando precisamente lo que se llama “elementos intangibles” de las aguas termales.

El organismo aislado, pertenece a lo que se llama hoy en día “sulfobacterias”.

Se ha descrito que este grupo de microorganismos ayudan al cuerpo humano mejorando el sistema de defensa de la piel frente a todo tipo de agresiones.

De la misma forma, ayudan a disminuir el proceso de envejecimiento de este órgano.

TIPOS DE AGUAS TERMALES

Magmáticas: tienen más de 50ºC y están más mineralizadas, sobre todo con nitrógeno, boro, arsénico, bromo, fosforo o cobre.

Telúricas: Están a menor temperatura que las primeras y contienen sales, bicarbonato y cloruros. Dentro de esta clasificación a su vez las podemos clasificar de nuevo dependiendo de la temperatura del agua, por ejemplo las aguas frías son aquellas que están a menos de 20ºC. Si la temperatura está entre los 20ºC y los 35ºC son aguas hipotermales. Entre 35ºC y 45ºC, aguas mesotermales o calientes. Las aguas hipertermales rondan entre los 45ºC y 100ºC y, por último, encontramos las aguas supertermales en 100ºC y 150ºC.

También se pueden clasificar según la cantidad de minerales:

Aguas ferruginosas: con alto contenido en hierro, lo que son ideales para carencias de hierro, problemas dérmicos y dietas para adelgazar, ya que son tonificantes. Mejora en estados carenciales y de debilidad, especialmente cuando es por falta de hierro, como anemias o hemorragias. También es ideal para los periodos de convalecencia. Esta agua en contacto con el aire se suele volver rojiza.

Aguas cloradas: son ideales a nivel digestivo, regulan la secreción sebácea de la piel y es calmante en irritaciones e infecciones cutáneas.

Aguas sulfuradas o sulfurosas: con alto contenido en azufre, se trata de un agua ácida y es recomendada en tratamientos dérmicos como la psoriasis, infecciones u otras dermatitis. Se caracteriza especialmente por su fuerte olor a huevos podridos que le confiere el azufre. El sabor es ligeramente salado. Esta agua suele contener las sulfo-bacterias.

Aguas carbonatadas: con contenido en CO2, bicarbonato de sodio, calcio, cloro o azufre son idóneas para problemas gástricos como la acidez. Las aguas carbonatadas de baja mineralización, si son alcalinas y frías se suelen beber para mejorar el PH gástrico, estimula la secreción pancreática y diurética y ayudan a aumentar el PH de la orina.

Aguas con flúor: son antisépticas.

Con cobre: ayudan a la síntesis de colágeno, queratina y tienen una importante acción antiinflamatoria.

Aguas con zinc: es una de las aguas termales con mejor acción regenerante para la piel con problemas exceso de sebo y caspa.

Con calcio y magnesio: regenerantes y protectores naturales de la piel.

Las aguas termales pueden ser muy favorables para tratar determinadas dolencias, pero debemos tomar ciertas precauciones para que nuestro cuerpo no experimente reacciones adversas, como mareos o bajadas de tensión.

Características de las aguas termales

Las aguas termales provienen de las capas subterráneas de la tierra, a mayor temperatura que la superficie y son ricas en varios componentes minerales. Se utilizan en tratamientos terapéuticos, sobre todo en forma de baños, pero también irrigaciones, inhalaciones y calefacción. Se ubican por lo general en una falla terrestre y suben en forma de vapor o de agua caliente.

Se pueden clasificar según las temperaturas: frías (menos de 20°C), hipotermales (20-35°C), mesotermales (35-45°C), hipertermales (45-100°C) y supertermales (100-150°C). Pueden estar compuestas por diversos minerales, como ser hierro, cloro, azufre, magnesio, cloro, calcio, sodio y bicarbonato.

termas2

Cualquier país puede tener aguas termales en su territorio. Algunas de las fuentes de aguas termales más importantes del mundo se ubican en Puerto Rico, Honduras, Estados Unidos, Panamá, Chile, Perú, Bolivia, Colombia, Japón, Islandia, México (la nación que más ofrece, casi 20 diferentes), Nueva Zelanda, Venezuela, Uruguay, Argentina y España.

Desde épocas remotas, las civilizaciones antiguas utilizaban los baños con aguas termales para curar enfermedades y también como un sitio de socialización. Los hallazgos más antiguos de esta práctica datan de 2000 años a.C en la India, también en Italia y Grecia.

termas3

¿Cuáles son los efectos de las aguas termales en el organismo?

  • El agua mineralizada o termal, caliente tiene diversos efectos en el cuerpo de los hombres y las mujeres. Se pueden dividir en tres tipos: químicos, físicos y biológicos, pero todos actúan al mismo momento. El baño aumenta la temperatura corporal, mata gérmenes y virus, incrementa la presión hidrostática, la circulación sanguínea y la oxigenación, ayudando a disolver y eliminar las toxinas.
  • Como aumenta la oxigenación, mejora la alimentación de los tejidos en general, ayudando en los procesos metabólicos y estimulando las secreciones del estómago y el hígado, facilitando la digestión.
  • Si se repiten los baños termales por períodos de tres o cuatro semanas se pueden normalizar las funciones endócrinas y el funcionamiento general del sistema nervioso. También se ha comprobado que mejora y estimula el sistema inmune, que relaja la mente, aumenta la producción de endorfinas y regula las funciones glandulares. Estos efectos en el cuerpo se deben a los minerales que contienen las aguas, como ser magnesio, calcio, azufre y carbono.
  • Existen a su vez enfermedades de la piel que se pueden mejorar notablemente con la visita periódica a los centros termales, en especial los que contienen azufre. Los trastornos que más se ven beneficiados son la psoriasis, los hongos y la dermatitis. También sirven para curar heridas y diferentes lesiones en la dermis.

Tips para tener en cuenta y disfrutar de las aguas termales

  • El mismo día que arribes a las termas o la ciudad que la contiene se recomienda no darse un baño, porque el cansancio del viaje y la falta de costumbre al microclima pueden hacer que te enfermes o que no puedas aprovechar sus ventajas. Puede que te sientas mareado o con desgano, sobre todo si la piscina está a una temperatura muy alta.
  • Si te das un baño por cuestiones de higiene (algunos hoteles ofrecen aguas termales hasta en las duchas), que sea a una temperatura menor o igual que el cuerpo, para reactivar la circulación y las energías.
  • No permanezcas más tiempo del aconsejable en las piscinas, sobre todo las que son cubiertas o con el agua demasiado caliente. Los instructores o médicos son los que indicarán los minutos para cada caso en particular.
  • Ten en cuenta que la presión que el agua caliente ejerce sobre la caja torácica hace que la inspiración sea más simple pero no la espiración. Puede traerte somnolencia, sensación de fatiga o cansancio. Apenas experimentes estos síntomas, sal de la piscina.
  • No tomes demasiados baños de inmersión en un mismo día: sobre todo si tienes alguna enfermedad en particular. Los vasos no reaccionan de la misma manera cada vez que ingresas en las piletas y lo primero que se contraen son los conductos sanguíneos. Si esto ocurre varias veces en un período muy corto puede traer complicaciones.

termas6

  • No tomes baños en aguas termales durante las primeras horas de la mañana: durante la noche la tensión arterial y los reflejos bajan (por ello te sientes “fuera de control” cuando recién te levantas). Si optas por un baño matutino estos niveles todavía estarán más reducidos, pudiendo causar mareos, desmayos, etc. Lo mejor es levantarse, desayunar liviano y luego de una caminata o algún ejercicio tranquilo recién ir a las termas (media mañana al menos).
  • Ingresa a las aguas termales luego de dos horas de almorzar: la digestión hace que la sangre circule hacia las vísceras. Si en ese momento te bañas, el agua caliente hará que los vasos se dilaten e irriguen hacia otros sitios del cuerpo. Luego te sentirás pesado, con dolor de estómago, repleto de comida, sin ganas de hacer nada, etc.
  • Consulta al médico que haya disponible en el complejo termal antes de ingresar a cualquiera de las piscinas. Las mujeres embarazadastienen algunas restricciones para sumergirse en algunas de ellas, por ejemplo. Y los pacientes con alguna dolencia en particular deben conocer el tiempo exacto de contacto con el agua.

 

Autor: Samarí Luz

Autora Metafísica Nativa

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s